Un ruido extraño, una vibración leve, una temperatura que sube sin razón aparente… hasta que un día se rompe un rodamiento y la línea se detiene.
En la mayoría de los casos, el origen está en algo tan simple (y tan crítico) como una mala alineación del eje de máquinas.
Motores, bombas, compresores, ventiladores, reductores. Todos trabajan juntos. Y cuando no están correctamente alineados, el desgaste es solo cuestión de tiempo.
¿Qué es un tren de máquinas y por qué su alineación es clave?
Un tren de máquinas está compuesto por dos o más equipos acoplados entre sí, normalmente un motor y una máquina accionada.
Si esos ejes no están alineados correctamente —ya sea en forma paralela, angular o combinada— aparecen problemas que impactan directo en la producción.
Algunos de los efectos más comunes de una mala alineación son:
- Rotura prematura de rodamientos
- Desgaste acelerado de sellos mecánicos
- Vibraciones excesivas
- Aumento del consumo energético
- Paradas no programadas
- Costos de mantenimiento innecesarios
Y lo peor: muchas veces no se detecta a tiempo, porque el equipo sigue funcionando… hasta que deja de hacerlo.
Alineación láser vs métodos tradicionales
Durante años, la alineación se hizo con reglas, galgas y relojes comparadores.
Funciona, sí, pero depende muchísimo de la experiencia del técnico y deja margen a errores.
Hoy, la alineación láser de ejes es el estándar en mantenimiento moderno.
No solo por la precisión, sino porque permite trabajar más rápido, con datos claros y repetibles.
- Ventajas clave de la alineación láser:
- Mayor precisión en menos tiempo
- Menos margen de error humano
- Medición en tiempo real
- Correcciones más exactas
- Registro de datos para mantenimiento predictivo

Buenas prácticas para una alineación correcta del tren de máquinas
Alinear bien no es solo “poner el láser y mover calzas”. Hay pasos que marcan la diferencia.
1. Verificar la base y el anclaje
Antes de medir cualquier cosa, es fundamental revisar la base.
Una base floja, con pie cojo o deformada, arruina cualquier alineación, por más tecnología que se use.
2. Controlar la condición previa del equipo
Si hay rodamientos dañados, ejes doblados o vibraciones excesivas, primero hay que corregir eso.
Alinear sobre un problema existente solo lo disimula… por poco tiempo.
3. Compensar dilataciones térmicas
En equipos que trabajan a alta temperatura, la alineación en frío no siempre es la alineación real de operación.
Considerar la expansión térmica evita sorpresas cuando el equipo entra en régimen.
4. Usar sistemas de alineación láser confiables
No todos los sistemas son iguales. La estabilidad del láser, el software y la facilidad de uso influyen mucho en el resultado final y en el tiempo de trabajo.
5. Documentar la alineación
Registrar valores antes y después no es un “extra”.
Es información clave para mantenimiento predictivo, auditorías y análisis de fallas futuras.
Alineación y mantenimiento predictivo: una dupla inseparable
La alineación de trenes de máquinas ya no es solo correctiva.
Hoy forma parte de estrategias de mantenimiento predictivo y confiabilidad operacional.
Cuando se combina alineación láser con análisis de vibraciones, termografía y monitoreo de condición, los resultados se notan rápido:
- Menos fallas inesperadas
- Mayor vida útil de los equipos
- Menor costo total de mantenimiento
- Más disponibilidad de planta
- No es magia. Es precisión y datos bien usados.
¿Cada cuánto tiempo conviene alinear un tren de máquinas?
- No hay una única respuesta, pero como referencia:
- Después de una instalación nueva
- Luego de una reparación o cambio de rodamientos
- Si aparecen vibraciones anormales
- Ante aumentos de temperatura sin causa clara
- Como parte de rutinas preventivas en equipos críticos
- Esperar a que falle siempre termina saliendo más caro.
La alineación del tren de máquinas no es un detalle técnico menor. Es una de esas tareas que, cuando se hace bien, nadie la nota. Pero cuando se hace mal, todos la sufren.
Invertir en buenas prácticas, herramientas adecuadas y personal capacitado no solo evita roturas.
Protege la producción, el tiempo y el dinero.
















